A escasos kilómetros de Ciudad Real capital, el río Guadiana se remansa para dar vida a uno de los entornos más polifacéticos de la provincia: el Embalse del Vicario. Construido en la década de los 70, este humedal no solo es un recurso crucial para el regadío de la comarca, sino que se ha convertido en un auténtico mosaico donde conviven la observación de aves, leyendas medievales, pesca deportiva y el mejor ocio estival.
Acompáñanos en este recorrido por sus rincones más emblemáticos, desde las místicas tierras de Peralvillo hasta las refrescantes piscinas de su «playa» artificial.
Peralvillo: Naturaleza y el mito de la Santa Hermandad
Nuestra primera parada nos lleva a Peralvillo, una pequeña y encantadora pedanía de Miguelturra que descansa a las orillas del embalse. Este lugar combina dos grandes atractivos:
- Paraíso de la avifauna: Escondido en sus observatorios, es un espectáculo ver garzas, aguiluchos y ánades cruzando las aguas.
- Un pasado de leyenda: Históricamente, Peralvillo era famoso por ser el lugar donde la Santa Hermandad (considerada el primer «cuerpo policial» de España, impulsado por los Reyes Católicos) ejecutaba a los malhechores mediante el método de «asaetamiento» (flechas). De ahí viene el famoso dicho popular: “A Dios en lo alto y en Peralvillo las flechas”. Hoy, afortunadamente, solo se respira paz.

El Piélago: El tesoro natural del Guadiana
Si seguimos el curso del agua, llegamos a la zona conocida como El Piélago. Este tramo del río, previo a la presa, destaca por mantener una vegetación de ribera frondosa y un paisaje de tablas fluviales precioso.
Es la zona predilecta para los amantes del senderismo tranquilo y, sobre todo, para los aficionados a la pesca deportiva. Las mansas aguas del Vicario tienen fama en toda la región por sus poblaciones de carpas y barbos, siendo escenario habitual de competiciones y jornadas de desconexión caña en mano.

Torre del Vicario o «Pirulí»: Vigía del paisaje
Es una estilizada torre de toma de agua y telecomunicaciones que emerge cerca de la presa. Su estética moderna contrasta con el paisaje llano de la dehesa manchega y se ha convertido en el faro visual del embalse.

Complejo Playa del Vicario: El oasis del verano manchego
Cuando el calor aprieta en Ciudad Real, el embalse cuenta con un as bajo la manga: el Complejo Deportivo y de Ocio Playas del Vicario.
Ubicadas junto al recinto del pantano, estas instalaciones transforman el concepto de «ir a tomar el sol» en la llanura manchega. El gran reclamo son sus piscinas tipo playa e infantiles con formas irregulares que simulan playas reales, rodeadas de amplias zonas de césped, sombrillas y servicio de restauración. Es el lugar perfecto para pasar el día en familia, practicar pádel, disfrutar de sus zonas de aventura o simplemente tomar algo en la terraza viendo caer la tarde sobre el embalse.

La Presa del Vicario
La presa de El Vicario cuenta con unas características muy particulares que aprovechan la propia geología de la zona. Fue diseñada por el ingeniero M. Barreda y sus obras finalizaron en 1973.
La estructura está levantada sobre un relieve natural de cuarcitas paleozoicas (rocas muy duras y resistentes) que encajonan el cauce del río Guadiana a esa altura.
Tiene una longitud de coronación de 173 metros y una altura desde cimientos de 22 metros. Su capacidad total son 32 hectómetros cúbidos y uso principal es el de regadío