A pocos kilómetros de Villamayor de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real, se encuentra uno de los proyectos urbanísticos más singulares y llamativos de Castilla-La Mancha
Calles, viviendas abandonadas, estructuras de hormigón y terrenos cubiertos por la vegetación forman hoy un paisaje que ha llevado a muchas personas a compararlo con un pueblo fantasma. En los últimos años ha ganado popularidad el sobrenombre de “Chernóbil de La Mancha” o “Chernóbil de Calatrava”
Pero detrás de este paisaje de abandono hubo un ambicioso proyecto turístico y residencial que pretendía convertir esta zona de La Mancha en un gran complejo de lujo
Su historia está relacionada con Velbapark, el proyecto que posteriormente ha quedado identificado en informaciones recientes como el Complejo de Machacón.
¿Dónde está el Complejo de Machacón?
El complejo se encuentra en el término municipal de Villamayor de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real, aproximadamente a ocho kilómetros del núcleo urbano.
Su ubicación era uno de los principales argumentos para impulsar el proyecto.
La urbanización se encontraba junto a importantes vías de comunicación, cerca de la A-41 y de las vías de alta velocidad ferroviaria, en el eje entre Ciudad Real y Puertollano.
En la época en la que se proyectó, además, se esperaba que otros grandes proyectos de la provincia, como el Aeropuerto de Ciudad Real y el Reino de Don Quijote, generasen un importante crecimiento económico y turístico.
El nacimiento de Velbapark
El proyecto comenzó a gestarse en la década de los años 90.
Los empresarios José María Ramos Banús y Fernando Velasco estuvieron detrás de la iniciativa, desarrollada a través de sociedades relacionadas con el proyecto y, especialmente, con Velbapark.
La idea era crear un enorme complejo residencial y turístico en plena Mancha.
El proyecto pretendía aprovechar el crecimiento que se esperaba para la provincia de Ciudad Real y la llegada de nuevas infraestructuras.
En aquellos años se hablaba de una transformación económica importante de la zona, con el AVE, el futuro aeropuerto y nuevos proyectos turísticos y de ocio.
La “Marina d’Or manchega”
El proyecto llegó a ser comparado con Marina d’Or, de ahí que durante años se utilizara en la prensa el término “Marina d’Or manchega”.
El plan contemplaba la construcción de hasta 500 viviendas o villas de lujo, aunque las primeras fases estaban planteadas para unas 200 viviendas.
El complejo no pretendía ser únicamente una urbanización.
La idea era crear un auténtico destino turístico.
Entre las instalaciones previstas se encontraban:
- Viviendas y villas de lujo.
- Piscinas.
- Campo de golf.
- Hotel de cinco estrellas.
- Servicios de spa y terapéuticos.
- Espacios para congresos y eventos.
- Apartahoteles.
- Escuela de hípica.
- Actividades cinegéticas.
- Circuitos para quads.
- Otras instalaciones de ocio y turismo.
- Una posible infraestructura relacionada con el AVE.
- Un helipuerto.
El elemento central del proyecto iba a ser un campo de golf de nueve hoyos.
Un proyecto pensado para crecer junto al AVE
La ubicación junto a las vías del tren de alta velocidad era uno de los puntos fuertes del proyecto.
La conexión ferroviaria permitía plantear un complejo residencial y turístico en un entorno rural, pero relativamente próximo a grandes ciudades.
En aquella época las expectativas sobre el desarrollo de Ciudad Real eran enormes.
El proyecto se encontraba además cerca de lo que se esperaba que fueran dos grandes motores económicos:
El Aeropuerto de Ciudad Real y el Reino de Don Quijote.
La combinación de AVE, aeropuerto, turismo, golf y viviendas de lujo parecía ofrecer todos los ingredientes para crear un importante complejo turístico.
Las primeras obras
El proyecto no se quedó únicamente en planos y promesas.
Durante años se fueron concediendo licencias y ejecutando diferentes actuaciones.
Los informes de los Servicios Técnicos Municipales citados en 2026 muestran licencias de obras entre 1995 y 2007, con una inversión documentada que superaba los 8,5 millones de euros.
Entre las actuaciones documentadas aparecen:
Campo de golf
Se proyectó un campo de golf de nueve hoyos, con un presupuesto de aproximadamente 469.743 euros.
25 viviendas
Una de las fases contemplaba la construcción de 25 viviendas unifamiliares aisladas, con un presupuesto inicial de unos 1,47 millones de euros.
47 viviendas
Otra fase incluía 47 viviendas unifamiliares, con un presupuesto aproximado de 2,92 millones de euros.
Otras 58 viviendas
También se documentaron otras 58 viviendas, divididas en dos fases, con inversiones de aproximadamente 2,15 millones y 1,52 millones de euros respectivamente.
Estas cifras permiten hacerse una idea de la magnitud que llegó a alcanzar el proyecto.
La llegada de la burbuja inmobiliaria
El gran problema llegó con la crisis inmobiliaria de 2008.
El mercado de la vivienda sufrió un enorme desplome y muchos proyectos urbanísticos que habían crecido durante los años anteriores quedaron paralizados.
Velbapark no fue una excepción.
Las obras del complejo quedaron paralizadas en 2008 y la urbanización comenzó un largo periodo de abandono.
El problema se agravó porque las expectativas económicas que rodeaban a la zona tampoco se cumplieron.
El Aeropuerto de Ciudad Real atravesó posteriormente graves problemas económicos y el gigantesco proyecto del Reino de Don Quijote tampoco llegó a convertirse en el gran complejo turístico que se había previsto.
El contexto que debía impulsar la urbanización desapareció.
De urbanización de lujo a pueblo fantasma
Con las obras detenidas, el complejo empezó a deteriorarse.
Las calles y viviendas quedaron sin el uso residencial previsto y la vegetación comenzó a ocupar progresivamente los espacios.
Algunos edificios quedaron incompletos y otros terminaron deteriorándose con el paso de los años.
El lugar pasó de ser un proyecto de futuro a convertirse en uno de los ejemplos más llamativos del urbanismo abandonado surgido tras la burbuja inmobiliaria española.
En 2010, medios como Idealista ya describían el proyecto como una urbanización paralizada y como símbolo de los excesos urbanísticos de aquellos años.
El incendio de 2016
El deterioro se hizo todavía más evidente en agosto de 2016.
Un incendio afectó a aproximadamente seis hectáreas de pastos y maleza, correspondientes a la zona donde estaba previsto el campo de golf.
Las llamas también alcanzaron 15 viviendas abandonadas.
El incendio afectó a:
- 8 porches de viviendas tipo dúplex.
- 7 porches de chalés individuales.
Algunos de los porches terminaron colapsando debido a los daños provocados por el fuego en las estructuras de madera de las cubiertas.
La escena reflejaba perfectamente la situación del complejo: un lugar que había sido diseñado para el turismo y el ocio estaba cubierto de maleza y parcialmente destruido por un incendio.
El proyecto nunca llegó a funcionar como estaba previsto
Una de las características más llamativas de esta historia es la enorme diferencia entre lo que se proyectó y lo que finalmente quedó construido.
Sobre el papel iba a ser:
Un complejo turístico de lujo.
En la realidad terminó siendo:
Una urbanización abandonada.
El campo de golf no llegó a funcionar como el gran atractivo turístico previsto.
Los hoteles nunca llegaron a convertir la zona en un destino turístico.
Las villas no dieron lugar a la comunidad residencial que se esperaba.
Y el proyecto quedó como una muestra de lo ocurrido durante los años de expansión inmobiliaria y la posterior crisis de 2008.
Los intentos de encontrar una solución
El abandono del complejo se convirtió también en un problema para el Ayuntamiento de Villamayor de Calatrava.
Con el paso de los años se estudiaron diferentes posibilidades para intentar darle algún uso.
Una de las alternativas planteadas fue transformar la zona en una especie de complejo residencial diferente, con pequeños bungalows.
Sin embargo, esa posibilidad tampoco prosperó.
El sorprendente interés del Ejército
Una de las propuestas más curiosas llegó del Ministerio de Defensa.
Según explicó el alcalde de Villamayor de Calatrava, la Academia de Infantería de Toledo llegó a mostrar interés en utilizar las instalaciones como un campo de maniobras para entrenamiento de combate urbano.
La urbanización abandonada ofrecía una característica muy interesante para este tipo de entrenamiento: edificios, calles y diferentes estructuras ya construidas.
Además, su proximidad al AVE y al aeropuerto resultaba favorable desde el punto de vista logístico.
Según el alcalde, hubo visitas de personal militar y varias reuniones.
Sin embargo, finalmente la propiedad no aceptó la operación y la posibilidad quedó descartada.
¿Por qué se le llama “Chernóbil de La Mancha”?
El nombre “Chernóbil de La Mancha” no es el nombre oficial del lugar. Es un sobrenombre utilizado para describir su aspecto de urbanización fantasma.
La comparación se debe principalmente a las imágenes de calles vacías, edificios abandonados, vegetación creciendo entre las construcciones y estructuras deterioradas.
No existe ninguna relación con un accidente nuclear ni con contaminación radiactiva.
También se utiliza la denominación “Chernóbil de Calatrava”.
La situación actual
La situación del complejo ha llegado a un punto en el que recuperarlo como urbanización residencial requeriría prácticamente comenzar de nuevo.
Según la información publicada en abril de 2026, las antiguas licencias han caducado y actualmente faltan elementos básicos de las instalaciones.
Entre otras cosas, se señala la ausencia de:
- Acometidas de agua potable.
- Tapas de alcantarillado.
- Elementos necesarios para hacer habitables las viviendas.
- Mantenimiento general de las instalaciones.
Por ello, actualmente no es una urbanización preparada para vivir con normalidad.
El Ayuntamiento plantea la demolición
El futuro del complejo podría ser todavía más radical.
En 2023, el Ayuntamiento de Villamayor de Calatrava inició, mediante el Decreto de Alcaldía 265/2023, un expediente administrativo encaminado a declarar la situación de ruina y posteriormente proceder a la demolición.
Esto no significa que todo el complejo haya sido demolido.
El procedimiento requiere diferentes actuaciones administrativas y técnicas.
Según la información publicada en 2026, primero debe determinarse técnicamente el estado de las construcciones y posteriormente notificarse a los propietarios para que puedan presentar alegaciones.
Si finalmente se confirma la situación de ruina y la propiedad no actúa, el Ayuntamiento podría proceder a la demolición conforme al procedimiento establecido.
¿Qué queda hoy del proyecto?
Actualmente todavía pueden encontrarse diferentes elementos que recuerdan al proyecto original:
- Calles.
- Viviendas y chalés.
- Estructuras de edificios.
- Restos de instalaciones.
- Zonas donde estaba previsto el campo de golf.
- Vegetación que ha ido ocupando buena parte del complejo.
El resultado es un paisaje muy diferente al que imaginaron los promotores durante los años de expansión inmobiliaria.
Lo que debía convertirse en una urbanización turística de lujo terminó transformándose en un pueblo fantasma en mitad de La Mancha.
Una historia que resume la burbuja inmobiliaria española
La historia de Velbapark es un ejemplo especialmente llamativo de los excesos de la época del boom inmobiliario.
Se diseñó un enorme proyecto pensando en un futuro crecimiento económico que parecía prácticamente asegurado.
Se construyeron viviendas.
Se proyectó un campo de golf.
Se planearon hoteles y servicios turísticos.
Se apostó por el crecimiento del aeropuerto.
Se confió en el AVE.
Y se esperaba que nuevos grandes proyectos de ocio atrajeran miles de visitantes.
Pero la crisis de 2008 cambió completamente el escenario.
El resultado fue una urbanización parcialmente construida que quedó abandonada durante años.
Cronología del Complejo de Machacón
Década de 1990
Comienza a desarrollarse el proyecto residencial y turístico relacionado con Velbapark.
1995-2007
Se conceden diferentes licencias y se construyen viviendas e infraestructuras. La inversión documentada supera los 8,5 millones de euros.
2000-2008
El proyecto crece dentro del contexto del boom inmobiliario y las expectativas de desarrollo de Ciudad Real.
2008
La crisis inmobiliaria provoca la paralización del proyecto.
2010
La urbanización permanece prácticamente paralizada y comienza a ser considerada uno de los ejemplos del exceso urbanístico de la época.
2016
Un incendio afecta a seis hectáreas de terreno y a 15 viviendas abandonadas.
Años posteriores
El complejo continúa deteriorándose y se estudian diferentes alternativas para darle un nuevo uso.
2023
El Ayuntamiento inicia el expediente administrativo relacionado con la declaración de ruina y la posible demolición.
2026
El complejo continúa abandonado. Las licencias han caducado y existen importantes carencias en las instalaciones. El Ayuntamiento mantiene el proceso administrativo encaminado a determinar su futuro.
Datos principales
Nombre: Complejo de Machacón / Velbapark
Localidad: Villamayor de Calatrava
Provincia: Ciudad Real
Comunidad autónoma: Castilla-La Mancha
Tipo de proyecto: Residencial y turístico
Promotores iniciales: José María Ramos Banús y Fernando Velasco
Viviendas previstas: Hasta 500
Primeras fases: Aproximadamente 200 viviendas
Campo de golf: 9 hoyos
Hoteles previstos: Incluido un hotel de cinco estrellas
Inicio del desarrollo: Década de 1990
Licencias documentadas: 1995-2007
Inversión documentada: Más de 8,5 millones de euros
Paralización: 2008
Incendio importante: 2016
Expediente de ruina y demolición: 2023
Situación en 2026: Abandonado y pendiente de resolución definitiva sobre su futuro.
El Chernóbil de La Mancha
Hoy, el Complejo de Machacón representa el final de un proyecto que aspiraba a convertirse en uno de los grandes complejos residenciales y turísticos de la provincia de Ciudad Real.
Donde se proyectaron hoteles, villas de lujo, golf y grandes instalaciones de ocio, hoy quedan calles vacías, viviendas deterioradas y estructuras abandonadas.
La historia de Velbapark es, en definitiva, la historia de un proyecto que nació durante los años de mayor optimismo inmobiliario de España y que terminó convertido en uno de los paisajes de abandono más singulares de Castilla-La Mancha.
De la “Marina d’Or manchega” al “Chernóbil de La Mancha”.